El Plato de Arroz
Por Jose Luis Astorquia · Revisado: 2026-08-05
Muchas veces, cuando leemos un periódico, vemos un noticiero o conversamos sobre temas de actualidad, solemos entrar en dinámicas de desencanto.
Por alguna razón, priorizamos los eventos que nos parecen problemáticos y los volvemos dominantes; es decir, se convierten en el color con el que pintamos nuestra idea de realidad: “nada va bien”, “todo está mal”, “el mundo no funciona”, etc.
Esta coloración de nuestra realidad tiene cuatro problemas:
1. Despreciamos una gran cantidad de cosas que no son noticia (al menos no ese tipo de noticia), que hablan de evolución y ocurren de forma cotidiana.
2. Usamos una visión del mundo que nos desgasta y nos roba energía.
3. Ponemos todo el énfasis en el afuera.
4. Y nos arrogamos la facultad de decidir cómo debería funcionar el mundo.
Es claro que calificar la realidad exterior no cambia la realidad exterior; solo tiene un efecto en la persona que emite el juicio.
Por ejemplo, si dos personas comen el mismo plato de arroz y una dice que está malo y la otra dice que está bueno, el plato de arroz sigue siendo el mismo. El plato de arroz no cambia. Lo que cambia es la vivencia que el comensal tiene y esa vivencia afectará de manera irrevocable su bienestar.